vejez

No pensé que la adultez fuera a alcanzarme tan rápido pero sucedió así. De pronto estoy sentado en una silla de playa, pesando unos noventa kilos y escribiendo sobre lo viejo que he descubierto que soy. Ha sido un descubrimiento muy reciente. Hasta hace poco yo sentía que era un adolescente y tendía a comportarme como tal. Algo de eso aun queda dentro de mi, pero cada día va pasando. Poco a poco.
Lo paradójico es que en mis casi 40 años habitando el planeta siento que no fui un ser humano niño-adolescente-adulto-joven pleno. Miro hacia atrás con pena porque observo que esos años de recién llegado al mundo con toda la energía y vitalidad inherente a esa condición la desperdicié pensando con mucha seriedad sobre todo. Mientras pensaba con gravedad las cosas pasaban a mi lado como un tifón chino y yo, abstraído en mis ilusiones y algortimos imaginarios, apenas me di cuenta. 
Hoy, mientras escribo sentado en el teléfono, me pongo las gafas de hoy para observar mis recuerdos y verlos de forma distinta. Es como un miope viendo todo por primera vez con unos lentes con la graduación perfecta. Me veo ahí, mucho mas joven, flaco y aproblemado por nada, echando humo por la cabeza mientras a mi alrededor el mundo ardía. 
Lo positivo es que a pesar de mi aweonamiento múltiple y esa profunda distracción el mundo ardió de forma intensa y muchas veces esas llamas me alcanzaron y fui parte de ese incendio. 
Claro... Cuando me daba cuenta me estaba quemando, y a pesar de eso lo pasé muy bien, y quedé marcado -por supuesto- con esas quemaduras en el espíritu. Pero como decía, tuve suerte que pasara eso. Simplemente se trató de vivir. 
Hoy, a casi cuarenta años de todo eso que acabo de sintetizar de forma muy cuma, me siento a replantearme la forma en que deseo seguir viviendo el resto de vida que me queda. Sigo sin estar seguro de muchas cosas, pero deseo con mucha intensidad no volver a refugiarme de ese modo dentro de mi, como tampoco quiero que mi gravedad me termine convirtiendo en un hoyo negro humano, denso, pesado y que absorve y se traga todo. Me excedí demasiado en eso. Tampoco quiero seguir pretendiendo ser un niño o adolescente. Ya fui duramente castigado por eso y asumí y asumo toda la responsabilidad al respecto.
Hoy deseo sacar todo lo grave y denso. Deseo exorcizar demonios. Tengo amor, tengo música, tengo salud y vitalidad. Siento que estoy pleno, y ya no deseo que esa densidad trágica del mundo se enquiste dentro de mi. Hay demasiada belleza para sanarse día a día de toda la fealdad que habita, también, al mundo. 
Esto es como una suerte de oración que hago ahora con todo mi corazón. 
Aprovecho para perdonarme por todo y por nada. Ya fue suficiente. 
Que lo que resta sea completamente nuevo para mi. 
Eso.
(Me gustaría pensar que todas las personas de este planeta de pegan voladas así... Aunque a la larga, quizá, de nada sirva jejeje)

Comentarios

Entradas populares de este blog

amanecía

sospecha

no pasa nadi!!