Piedra seca
La carne es muy rica. La grasa, sobre todo. Y siento que para mi, como ser humano, la grasa tiene como ese atractivo inevitable que tiene el copete pal alcohólico, o la pasta pal angustiado. La trampa, claro está, es la misma: es rico pero es malo. Es difícil para uno como humano vivir con ese dilema. Si pudiera comería grasas todos los días y a cada rato. Pero tal hábito sería a la larga (y ni tan larga) algo destructivo. Los mismos que el alcohol para el borracho y la pasta para el adicto. ¿Y ahora qué... qué nos queda?, Cantaba desconsolado el pelado Cordera (salió verso, sin mayor esfuerzo). Nada. Sólo queda seguir viviendo con ese y con otros dilemás más que ahora mismo no recuerdo. Ahora recordé otro: el dilema COVID. Esta weá consiste en vivir rodeado de un virus, un ente microcóspico, que genera afecciones en la salud del ser humano: desde un resfrío hasta la muerte. El mundo entero está colapsado. Algo nunca antes experimentado a esta escala en toda la h...