no pasa nadi!!

- ¡¡¡Bastardo conchetumare!!!... Si te mueres no es culpa de nosotri...
- ¡No pasa nadi!

Después de jalarse por un sólo hoyo de la nariz una generosa cantidad de cocaína, un hombre de mediana edad dice estar bien. Su interlocutor y proveedor de droga lo increpa, insultándolo cariñosamente, y luego le advierte que si le llega a ocurrir algo -morir, específicamente- él se exime de cualquier responsabilidad al respecto. 
Al final no ocurre nada. Tal vez sea porque gran parte de la cocaína aspirada esté mezclada con otro tipo de sustancias que le restan letalidad en caso de sobredosis. 
Esta práctica, conocida en el hampa como "patear la coca", tiene la finalidad básica de agregarle masa a las dosis, de modo de sumar valor a las cantidades más puras que se hayan podido llegar a obtener en el contrabando. 
Las drogas, en general, provocan un desorden económico importante. Ese es el único motivo por el cual el tráfico de estupefacientes es anulado y perseguido en todas las naciones del globo. Todos sabemos eso, porque nunca le hemos importado a ninguno de los imperios que han existido y mucho menos aun a los que actualmente están de turno. A nadie le interesa que un flaco joven, inteligente, talentoso y buena gente se vuelva un adicto, merme su salud y sus capacidades y se vuelva una carga para su entorno cercano y el resto de la sociedad... Incluso que muera a nadie le interesa. Nunca. 
El tema real es que el comercio de drogas y estupefacientes es altamente rentable, generando mucho movimiento de activos y sin rendir ningún tributo. Esta corriente de divisas tiene una circulación paralela a los flujos oficiales de valores. La coca no se transa en la bolsa de metales de Londres, por lo que su valoración también tiene una variante no dominable, y su tasación es libre y unilateral. 
La falta de control en un era hipercontrolada de por sí ya genera un valor incalculable. Hablamos, entonces, de un producto no controlado y que al mismo tiempo se valora por no serlo. Esto hace muy difícil su devaluación. 
Tal vez se pudo controlar el flujo de diamantes desde Sierra Leona y el valor de la piedra pudo mantenerse controlado a pesar de la antigua e infinita costumbre humana de traficar, pero las drogas no han podido y no pueden controlarse (salvo las que hallamos en las estanterías de las farmacias y en algunas botillerías, por supuesto). 
De repente una persona empieza a vender droga, y en un plazo corto empieza a ganar mucha plata. Imagina que nunca en la vida ganaste más de 300 lucas y de un día para el otro ganas dos o tres veces eso pero a diario. Es obvio que te vuelves loco, completamente trastornado. De pronto tu realidad es completamente distinta, y el sentido de vivir también se transforma. El asunto es que el ser humano no mejora ni empeora: sigue siendo humano, a pesar de todo. Ser humano es bucear por la realidad y sus infinitas configuraciones y corrientes y continuar siendo y estando hasta que te mueres. Es una condición fundamental, la adaptación para la sobrevivencia. Con dinero o sin dinero... Con droga o sin droga... Total: ¡NO PASA NADI!

Comentarios

Entradas populares de este blog

amanecía

sospecha