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Mostrando entradas de agosto, 2021

Ana

Recuerdo que era pendejo, y mientras me comía mi plato de tallarines usando un paño e' plato como servilleta envuelto en el cuello, en la radio Pudahuel que estaba en la cocina la Ana Gabriel cantaba que cuanto daría por gritarles nuestro amor... Decirles que al cerrar la puerta nos amamos sin control... ¡Que despertamos abrazados... Con ganas de seguir amándonos¡ (Es imposible no haber leído las líneas anteriores sin escuchar por dentro el timbre carrasposo de la voz de la cantante).  Yo seguía comiendo, como un fusilero palestino con su pañuelito envuelto al cuello, y la radio sonaba a todo color (na' que ver la weá). La hora de irme se aproximaba, y mi camisa celeste estaba planchadita, planchadita, planchadita (Es imposible no haber leído las líneas anteriores sin escuchar por dentro el timbre carrasposo de Luca Prodán), y a salvo de la salsita de tomates de mi almuerzo. Mi cabeza bien peinada, el resto del uniforme impecable y los zapatitos lustrados. Parecía un funcionari...

vejez

No pensé que la adultez fuera a alcanzarme tan rápido pero sucedió así. De pronto estoy sentado en una silla de playa, pesando unos noventa kilos y escribiendo sobre lo viejo que he descubierto que soy. Ha sido un descubrimiento muy reciente. Hasta hace poco yo sentía que era un adolescente y tendía a comportarme como tal. Algo de eso aun queda dentro de mi, pero cada día va pasando. Poco a poco. Lo paradójico es que en mis casi 40 años habitando el planeta siento que no fui un ser humano niño-adolescente-adulto-joven pleno. Miro hacia atrás con pena porque observo que esos años de recién llegado al mundo con toda la energía y vitalidad inherente a esa condición la desperdicié pensando con mucha seriedad sobre todo. Mientras pensaba con gravedad las cosas pasaban a mi lado como un tifón chino y yo, abstraído en mis ilusiones y algortimos imaginarios, apenas me di cuenta.  Hoy, mientras escribo sentado en el teléfono, me pongo las gafas de hoy para observar mis recuerdos y verlos de...

choquita

El lenguaje también se transforma y evoluciona tal y cual como esos renacuajos prehistóricos que se aburrieron del agua y salieron y se terminaron convirtiendo en humanos bípedos homos sapiens sapiens que andan en micro, toman helados fruna y escuchan reguetón. Por lo mismo uno no debiera sorprenderse al ser testigos (privilegiados, por lo demás) de la mutación-evolución de nuestro lenguaje.  En el planeta existen muchas lenguas. La leyenda judeo cristiana cuenta la increíble y triste historia de la torrel de Babel: los humanos (que en un principio transmitían todos en una misma lengua) empiezan a construir una torre, Dios los encuentra puntudos y los caga transfigurando su idioma. No conozco otros relatos de otras culturas que expliquen por qué existen tantos idiomas. El asunto es que desde entonces que los idiomas han ido mutando junto a los humanos y su historia. Es una weá natural. Si el asunto nos resulta de nuestro agrado o no es otro cuento. No podemos enojarnos porque el ol...

Creatividá

Creo que, desde pequeño, he sido atraído sin explicación alguna por todas las actividades humanas creativas. Desde siempre recuerdo que la creatividad ajena reflejada en expresiones artísticas o aplicaciones científicas o tecnológicas me ha atraído con fuerza. Ahora de adulto lo reflexiono un poco más, porque hasta este mismo instante sigo fascinándome con todo eso. Reflexiono en cuáles son las fuerzas (o LA fuerza) que genera esa atracción. Sé que existe algo que trasciende desde una manifestación y llega hasta uno, que la observa, la degusta, la oye o la siente de algún modo. ¿Habrá algo físico? Sin duda alguna. Algún tipo de intercambio cuántico tal vez... No lo sé. Pero lo que sí sabemos es que a nivel físico interactuamos constantemente con la realidad, que muy en su esencia está construída con la misma materia esencial con la que estamos nosotros.  La creatividad no sería más que tomar algunos elementos y combinarlos de forma arbitraria. La voluntad de alguien tiene algo que ...

no pasa nadi!!

- ¡¡¡Bastardo conchetumare!!!... Si te mueres no es culpa de nosotri... - ¡No pasa nadi! Después de jalarse por un sólo hoyo de la nariz una generosa cantidad de cocaína, un hombre de mediana edad dice estar bien. Su interlocutor y proveedor de droga lo increpa, insultándolo cariñosamente, y luego le advierte que si le llega a ocurrir algo -morir, específicamente- él se exime de cualquier responsabilidad al respecto.  Al final no ocurre nada. Tal vez sea porque gran parte de la cocaína aspirada esté mezclada con otro tipo de sustancias que le restan letalidad en caso de sobredosis.  Esta práctica, conocida en el hampa como "patear la coca", tiene la finalidad básica de agregarle masa a las dosis, de modo de sumar valor a las cantidades más puras que se hayan podido llegar a obtener en el contrabando.  Las drogas, en general, provocan un desorden económico importante. Ese es el único motivo por el cual el tráfico de estupefacientes es anulado y perseguido en todas las naci...