choquita

El lenguaje también se transforma y evoluciona tal y cual como esos renacuajos prehistóricos que se aburrieron del agua y salieron y se terminaron convirtiendo en humanos bípedos homos sapiens sapiens que andan en micro, toman helados fruna y escuchan reguetón. Por lo mismo uno no debiera sorprenderse al ser testigos (privilegiados, por lo demás) de la mutación-evolución de nuestro lenguaje. 
En el planeta existen muchas lenguas. La leyenda judeo cristiana cuenta la increíble y triste historia de la torrel de Babel: los humanos (que en un principio transmitían todos en una misma lengua) empiezan a construir una torre, Dios los encuentra puntudos y los caga transfigurando su idioma. No conozco otros relatos de otras culturas que expliquen por qué existen tantos idiomas. El asunto es que desde entonces que los idiomas han ido mutando junto a los humanos y su historia. Es una weá natural. Si el asunto nos resulta de nuestro agrado o no es otro cuento. No podemos enojarnos porque el olmo no da peras. Es absurdo. 
En lo personal el asunto del lenguaje inclusivo no me gusta. He leído columnas de opinión en diarios, escuchado opiniones en la tele y la radio, y también en mi diario vivir la mayoría de las personas que rondan mi rango etario (cuarentones) me manifiestan su abierta desaprovación. Pero es normal -digo yo-. Cuando aparecen nuevas formas de cultura es natural que los más viejos ofrezcamos resistencia por nuestra tendencia a querer conservar lo ya establecido que es terreno sobre el cual circulamos con comodidad. 
La tarea de la juventud es revolver y desordenar todas las weás para hacernos sentir más ancianos y retrógados. Nada más. De todos modos creo con fuerza que nunca la nueva cultura, en ninguna época, me ha parecido una depuración o mejora de lo que ya estaba. El pensar que todo a lo que hemos llegado hoy como civilización y cultura es mucho mejor que lo que había antes es una vanidad y sobrevaloración muy flaite de quienes habitamos el presente, y sobre todo es una vanidad muy natural inherente a la juventud. Nada más. 
Así que ahora la juventud propone (impone) el uso de un lenguaje género-neutro que no privilegie ni discrimine a nivel epistémico... Qué se yo... Y weno... Ya está. Es lo nuevo. Habrá que bancárselo así como nuestros tatarabuelos se bancaron el rocanrol, nuestros abuelos el new age y el glam ochentero y nosotros el trap. No sé. 
El asunto es que este no es el final de la historia y tanto los humanos, bípedos, homos sapiens sapiens que van en la micro tomando helados Fruna y escuchando reguetón no son la cima evolutiva de nuestra especie, así como el lenguaje inclusive ni cagando es la máxima expresión evolutiva a la que pueda aspirar la expresión lingüistica. 
Menes mel quenchetemere.


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